martes, septiembre 26, 2006

de paliza en paliza

Las líneas que leerán abajo son enviadas por el Dr. V. Rimotti a casosperdidos@gmail.com esperemos que la lectura de las misma sirvan para tomar conciencia y forjar estas bandas espontáneas de justicieros, sin más, la carta:


Quería hacer uso de esta posibilidad que me dan Kace y compañía para publicar un descargo contra todos aquellos que se merecen una golpiza de padre y señor mío.

En mi caso, quisiera lanzar una campaña de apaleo contra distintas figuras que siempre aparecen en los colectivos. Tengamos en cuenta que la mayoría de las veces que uno utiliza este vehículo lo hace en horas muy tempranas de la mañana estando medio dormido (para ir a trabajar, por ejemplo) o estando cansado a la salida de algún lugar (trabajo, salida nocturna, encuentro deportivo, etcétera) lo cual aumenta nuestra irritabilidad y deseos de apalear a algún fulano.

Sería hermoso llegar a la parada y notar que no hay nadie esperando, el colectivo llega al instante y uno comprueba que no hay ningún pasajero dentro y en todo el viaje tampoco sube nadie. Claro que la realidad es muy distinta.

Vamos a obviar todo el tema de la espera, porque sería muy engorroso determinar quién es el que merece la golpiza, además esto no se produce por la culpa de algún idiota de esos que nunca faltan.

Llega el colectivo y uno, que ha sido educado como un caballero, no sube al mismo hasta que todas las damas han subido, algunas de las cuales agradecen muy amablemente con una sonrisa en sus labios. Pero claro, también hay de las otras. Existe una clase de mujeres que parecen creer que su sola presencia hace que todos se corran para dejarlas pasar porque así debe ser, como si el cederles el paso sea no un acto de caballerosidad, sino una obligación. Estas mujeres pasan al lado tuyo sin mirarte siquiera y sin la menor muestra de agradecimiento. Primera golpiza.

Una vez arriba del colectivo uno saca boleto y se dispone a avanzar, pero no falta el típico adolescente parado en la mitad del pasillo con la infaltable mochila en su espalda. Yo digo ¿no? si hay poco espacio para pasar ¿por qué se dejan la mochila puesta y ocupan aún más espacio? ¿Tan difícil es ponerla en el suelo entre las piernas y no molestar a nadie? No soy chiquito, tengo medio cuerpo de caballo, más de dos metros de punta a punta. ¡No paso! Segunda golpiza. Claro que no hay placer más grande que empujar su mochila pura y exclusivamente a propósito hasta hacerlos girar lo suficiente como para que nuestra venganza quede satisfecha.

También está alguien que habla por celular sin importarle que está rodeado de muchas otras personas y habla tan fuerte que todo el colectivo se entera que su tía Pocha está medio delicada porque trató de ir de cuerpo sin ayuda del laxante recomendado por el doctor Le Garc y la fuerza hizo que sufriera un desgarro desde la nuca hasta la garganta. Pateadura descomunal con gran hincapié en el estómago.

Luego lo inesperado, un asiento se desocupa. Uno mira alrededor y ve que hay una señora esperando para sentarse y piensa: “Mejor dejo que ella se siente”. Pero no hay posibilidad de ninguna cesión, porque esta maldita vieja (independientemente de su edad cronológica) se avalanza desesperadamente al asiento vacío sin darnos tiempo de decir una sola palabra o hacer el más mínimo gesto. Como si fuera poco, la maldita vieja te empuja incluso a vos. Rutilante golpiza feroz con agregado de cadenas.

Pero todo eso es poco, porque unas paradas después sube la clásica bandita de adolescentes, de cualquier sexo, y comienzan a hablar unos con otros a los gritos limpios a pesar de estar a menos de un metro de distancia; sucede que quieren imponer su voz a la de los demás para ser escuchados, o la emoción del relato los traiciona y lanzan alaridos como si estuvieran en medio de un mega-orgasmo múltiple todo concentrado en un solo segundo. Todo esto ante la mirada de un pobre servidor que se pregunta si cuando tenía esa edad hacía las mismas cosas. Esto no amerita una golpiza, sino una masacre salvaje en la que vuelen huesos para los cuatro costados en medio de desgarradores gritos de sufrimiento y súplicas de clemencia.

Espero algún día ver la noticia de que alguno de estos personajes fue apaleado vilmente por alguien que, como defensa, solo dice: “Y… me tenía repodrido”.."

muchas gracias por su misiva Dr. Rimotti

16 comentarios:

Anónimo dijo...

El Dr.Rimotti tiene razón, como todos los que propulsan palizas para nuestros insufribles congéneres; por tanto, la lista encabezada por Kace sería interminable...no queda más que aceptar esa sabia conclusión: lo malo de uno son los demás..

Pitoti2 dijo...

Me parece que Centauro está enviándole misivas con una personalidad falsa. Nótese donde el supuesto "Dr. V Rimotti" dice:
No soy chiquito, tengo medio cuerpo de caballo, más de dos metros de punta a punta. ¡No paso!

¡Paliza por personificación fraudulenta!

La Monstrua dijo...

Me gustaría agregar a la lista el caso de las personas que se duermen en el asiento del lado del pasillo, estando uno del lado de la ventanilla y teniendo que bajar en cuadra y media. Por favor, una paliza para ellos.

Mantis dijo...

Creo, humildemente, que los pelotudos que se paran junto a la puerta de salida cuando piensan bajarse dentro de 45 paradas, son verdaderos hijos de puta dignos de que todos sus descendientes sean degollados con una tarjeta de crédito de esas que vienen con una hoja de afeitar adentro, como la que porta Steven Seagal junto a la libreta de enrolamiento.

Pero puedo estar exagerando.

Mantis dijo...

enrrolamiento*

Mantis dijo...

¿o no?

En fin, disculpe la ortografía.

Don Kace dijo...

disculpen la tardanza, estoy escribiendo desde la sala ed terapia intensiva del geriatrico "el nono acá no jode"
mi precario estado de salud se debe a la mitica ingesta simultanea de vino y sándia.

mañana espero poder responder mejor.

Roberto Peturra dijo...

Q cosa che, si no estoy yo ,se enferma el Don Kace , y no pasa nada por aca...

Pensamientos Marcianos dijo...

Adhiero a la propuesta de la gemela malvada y añado a los estudiantes de arquitectura con sus maquetas tamaño cancha de River.

Primera vez aca, buen blog!! Saludos

Centauro dijo...

Oiga, Kace, acá está pasando algo raro, o usted se me está haciendo el pícaro y publica MI escrito inventando algún nombre falso o los años me están jugando una mala pasada y cuando le mandé el mail me olvidé de aclarar que era yo quien se lo enviaba. Si se produjo lo primero voy a iniciar acciones legales con el abogado del Olimpo, que le va a romper todo al ladrón que usted tiene por asesor legal (al que voy a despedazar en DB), si ocurrió lo segundo... bueno, usted sabe cómo es esto, cualquiera se equivoca en la vida.
Muy astuto Pitoti2 que desconfió de ese nombre mentiroso y supo reconocer mis rasgos.

Lulet (Julia Mar) dijo...

Me encanta. Este blog está llena de gente culta.

Don Kace!!!! Para cuando escribimos algo chugueder!!!

Extraño esas épocas...

Besos!

La Monstrua dijo...

Srta Pensamientos MArcianos, si ud adhiere a mi propuesta significa solo una cosa: está ud uniéndose al MAAAAALLLLL
Estese preparada.

Pitoti2 dijo...

Fijese que estoy pasando por un periodo muy observador y también he notado cambios sutiles en el aspecto del Lic. Peturra.

Don Kace dijo...

don centauro: la segunda hipotesis es la veraz.

Doña mars: well come, asi que tenga cuidado.

Doña Lulet: la que estuvo desaparecida fue ud. por mi parte me encuentra simpre en el mismo horario en el mismo lugar. cuando quiera.

Roberto Peturra dijo...

Don Vejete digame si le sirvio lo del otro día...


Roberto Peturra Lic. informatico.

El Platense Solitario dijo...

Yo adiero a la propuesta pero no se olviden de algunos choferes mal educados , en mi caso cuando se me rompe el 147 a manija que tengo ,debo andar deambulando en los colectivos de la ciudad de La Plata ,ya que soy vecino del Lic. Peturra ,aca los colectivos en vez de nº a algun craneo del municipio se le ocurrio ponerle a las lineas los puntos cardinales , o sea , Linea Norte , Linea Este etc. Como yo no tengo brujula , ni ando con GPS , tampoco navego por instrumentos ,o si esta nublado y no se la posicion del sol o de noche con la posicion de las estrellas desconozco el rumbo que debo tomar para ir a un determinado lugar ,entonces al parar algun colectivo despues de no menos de media hora de espera , muchos de los choferes manifiestan no saber a donde van ni saber de donde vienen , aunque pertenecen a la linea que debo tomar , eso si con total mala educacion y falta de respeto . Para los mismos sugiero unos cuantos lonjazos en el lomo al estilo gaucho hasta que dejen de corcobear. Y si alguna vez la propuesta es debajo del micro , entonces la hago extensiva a los bochos del municipio que nunca viajan en colectivo e inventaron el sistema.